ESTAR AL LIMITE

Si  sientes que estás al límite es  una señal de que tu mente se ha apegado a expectativas o  has agotado tus recursos , esto se gestiona adecuadamente mediante la consciencia clara , el esfuerzo y el desapego flexible.

Recursos

Los recursos incluyen objetos (hogar, dinero), condiciones (empleo estable, relaciones estables), características personales (autoeficacia, salud) y energías (tiempo, dinero, conocimiento)

 Haz un balance de dónde te encuentras en cada categoría de recursos — objetos, condiciones, características y energías — para prepararte  mejor antes de que llegue el próximo factor estresante

 Aíslate del exterior al menos 20 minutos al día,  aprende a relajarte .

Céntrate en lo importante y no en lo urgente, revisa tus prioridades, haz una tarea y después otra ya que si no,  te agotas y no puedes ver claramente, Establece micro descansos,  trabaja  o estudia por ciclos de 25 minutos y descansa 5 minutos , reduce el consumo de noticias y redes sociales.

Busca nuevas opciones, nuevos caminos, o una nueva manera de enfocar las circunstancias, céntrate en tus necesidades y no en tus deseos. Piensa que cuando yo cambio, el mundo cambia.

Expectativas

Cuando sientes que no puedes más debes detener la lucha contra la realidad y observar tu dolor con aceptación en vez de resistirte a él. LA MAYOR PARTE DE NUESTRO SUFRIMIENTO PROVIENE DE QUERER QUE LAS COSAS SEAN DIFERENTES A COMO SON EN REALIDAD. LUCHAR CONTRA LA CORRIENTE CONSUME UNA ENERGIA VALIOSA

Aceptar tu situación actual no significa resignación pasiva sino reconocer el punto de partida real para poder actuar con claridad sin el filtro del enfado, la negación o la frustración

 Acepta el momento presente. El sufrimiento extra a menudo surge de la resistencia, es decir, pensar : Esto no debería sucederme, esto no debería ser tan dificil etc. Al reconocer  el malestar sin juzgarlo dejas de añadirle más frustración a unas circunstancias que ya  de por sí no son buenas. Haz una pausa: Cuando estés al límite no tomes decisiones, ni respondas a discusiones, detente para recuperar la claridad
Acepta la impermanencia:. Recuerda que ningún estado de agitación o sufrimiento es permanente, todo se transforma y cambia, incluido este momento de angustia en el que te encuentras, las emociones intensas no son permanentes y también pasarán si dejas de aferrarte a ellas, todo estado de tensión es transitorio. Aceptar  que tu malestar actual pasará reduce el sufrimiento de tener que luchar contra el.
Como todo cambia y nada es estático, los momentos difíciles por dolorosos que parezcan tienen un principio y un fin . Recordar  que "esto también pasará"  ayuda a rebajar la intensidad de tu ansiedad o tu desesperación. 
Observa los pensamientos como nubes; imagina que tu mente es el cielo y los pensamientos o emociones son solo nubes que pasan y se van. En lugar de reaccionar con ira o angustia ante el estrés, la filosofía budista invita a mirar la emoción tal y como es sin aferrarse a ella o a juzgarla.
PERMÍTETE SENTIR LA TRISTEZA, LA ANSIEDAD O EL MIEDO, míralos como nubes pasajeras en el cielo de tu mente, sin identificarte con ellos o culparte por sentirlos.
Separa el dolor físico del sufrimiento mental. El dolor es inevitable ante una situación desafiante  pero el grado en que   nos aferramos a la situación es algo extra que podemos aprender a soltar. Observa el dolor, no eres tu dolor ni tus emociones, al observarlas sin juzgar dejas de hundirte en ellas y en cierta medida las controlas ya que no dependes de ellas. 
Practica la autocompasión sana, sé amable contigo, al igual que ofrecerías consuelo a un amigo en apuros, respira y permítete descansar sin sentirte culpable por no poder o con todo o por el dolor que sientes.
Detén la resistencia: El sufrimiento extremo no nace solo del dolor físico o emocional sino del  rechazo a lo que está sucediendo y del agotamiento de querer cambiarlo a la fuerza. Sufrimos cuando nos aferramos a como deberían ser las cosas según nuestro punto de punto vista nuestra  o a como eran en el pasado.
Al soltar las expectativas y tu intento de controlar lo que no está en tu control, las emociones negativas que experimentas se reducen drásticamente.
Date cuenta de que si supeditas tu paz a que las circunstancias sean como tu deseas, en definitiva,  a que la vida vaya por donde tú quieres: Que tu salud sea radiante, que no experimentes frustración o pérdidas, todo esto te mantiene esclavo de las emociones negativas que se producen al no cumplirse tus exigencias, ya que ni  ni tu salud ni las personas están en tu control, lo único que puedes poner tu paz por encima de todo y no depender de  nada para sentirte bien. Puedes tener paz en medio del caos, la enfermedad o las pérdidas. 
MEDITACIÓN                                                                                             
Siéntate cómodamente y relájate. 
Haz un barrido por tu cuerpo y nota las áreas donde se concentra la tensión, especialmente en las zonas del abdomen, el corazón y la cabeza. Imagina que   tus brazos pesan, tus piernas, pesan y todo tu cuerpo comienza a ser pesado.
Busca una palabra que identifique como te sientes: Perdido, hundido.  triste, desorientado, desesperado, atascado. En que parte sientes esa emoción?
Averigua que hay detrás de esa emoción a la que le has puesto una etiqueta  y verás que hay alguna exigencia, un deseo de algo que no está en tu control, una resistencia a algo que te sucede. Te sientes mal porque haces depender tu paz de circunstancias y personas.
Ahora, en este momento suelta las expectativas, abandona el control y termina con la resistencia diciendo SI A LO QUE ES, SI A LO QUE SUCEDE AUNQUE NO ME GUSTE.
Por un momento cierra las ventanas de tus sentidos y  refúgiate en ti mismo y di: "Desde este momento voy a crear las circunstancias que necesito en mi vida, buscaré  posibilidades que no había contemplado, transitaré por nuevos caminos, daré los cambios que mi vida necesita y pase lo que pase saldré adelante." 


DECISIONES IMPORTANTES

 
Tomar decisiones de manera adecuada   requiere definir el problema con claridad,  ver las distintas opciones que tenemos, analizar los pros y los contras  de cada una, hacer una elección y aceptar la incertidumbre del resultado. Parece simple pero no es fácil.
 
Claves para afrontar decisiones complejas 
 
  • Define el problema: Escribe exactamente qué debes decidir para evitar la confusión mental. Mira detenidamente las diferentes alternativas que tienes.
     
    Sopesa los pros y contras: Anota las ventajas y desventajas de cada opción en un papel .
     
    Evalúa las consecuencias: Visualiza el impacto  a largo plazo de cada opción en tu vida. Acepta el riesgo, asume que cualquier elección conlleva un grado de incertidumbre . No busques seguridad absoluta, toma las decisiones en función  de la información y recursos que actualmente tienes y no mires atrás.
     
  • Considera el peor escenario que puede suceder : Pregúntate qué es lo peor que podría pasar si fallas. A menudo verás que las consecuencias no son catastróficas o que tienes la capacidad de superarlas. Equivocarse es parte del proceso de aprendizaje, las decisiones que no salen como esperabas no son un fracaso sino una experiencia que te sirve para las decisiones futuras.
    Comprométete con la opción elegida : Es decir haz que funcione, normalmente cuando aparecen los primeros problemas con nuestra opción empezamos a echar de menos las otras alternativas e incluso abandonamos y pasamos a otra, esperando que no tengamos que pagar ningún precio. Sólo una vez que veamos que realmente no es viable la alternativa podremos elegir otra, no en cuanto aparezcan las primeras dificultades.
     
    Escucha tus emociones: Presta atención a lo que sientes, pero        equilíbralo siempre con la lógica. 
     No ignores lo que sientes, pero tampoco te dejes arrastrar solo por el miedo.  Usa la lógica para evaluar datos y la intuición para saber lo que quieres y necesitas. 
    Evita decidir bajo emociones intensas: El estrés, el enfado, el hambre o la falta de sueño nublan el juicio. Regula primero tu estado físico y emocional antes de elegir.
    La confusión surge cuando decides desde el miedo , la ansiedad o la prisa. Antes de tomar una decisión observa tu estado emocional , cuando estés confundido tu mente te está ciciendo que aún no ves el panorama completo y no debes precipitarte. 
Quizá la decisión más importante de tu vida sea elegir los principios que van a regir tu vida , es decir, tus valores, ya que las decisiones se toman en función de tus valores.
 
VALORES
Crear una escala de valores personales es un ejercicio fundamental de autoconocimiento que funciona como un GPS interno para tomar decisiones importantes y dar sentido a tu vida.
Piensa por un momento cuales son las cosas más importantes para ti en la vida haz una lista y asígnales un número. Para saber el numero uno pregúntate ¿ Si sólo tuviese que quedarme con un valor cual sería? Anota que significado tiene para ti ese valor, esto puede variar de una persona a otra.
 
Ejemplo de los míos:                                                     
 
Numero 1.  Salud física y mental ( PAZ INTERIOR)      
Que significa esto para mí : Alimentación sana, ejercicio, aire puro, revisiones médicas . Aceptar y soltar, perdonar, cultivo y entrenamiento de  la mente,  esfuerzo, disciplina, suavidad, ligereza, limpieza, frescura, cuidado , precisión, espiritualidad.
 
Numero 2. Bondad, honestidad, coherencia 
Que significa esto para mi : Actuar según principios éticos  universales . Pensar, decir y hacer irán en la misma linea .                                                               
 
Número 3.  Aprendizaje constante   
Que significa esto para mí:  Leer, estudiar,  convertir el conocimiento en sabiduría.
 
Número 4 - Emoción, estímulo, variedad 
 Que significa esto para mí: Salir, viajar, arriesgarme, probar lo nuevo,
 
Número  5. Conexión, empatía, amistad, ayuda  
Que significa esto para mí: Relacionarme, estar disponible, generosidad  y apoyo a mis semejantes.
 
Por qué te atascas? 

 Exceso de información: Buscar demasiados         datos genera confusión en  lugar de claridad. A esto     se llama parálisis por análisis.
No queremos aceptar que cada opción tiene una parte negativa, CUANDO ELEGIMOS UNA OPCIÓN TENEMOS QUE DECIR ADIOS A LAS PARTES POSITIVAS DE LAS OPCIONES DESCARTADAS.
  • Falsa seguridad: Creer que si esperas un poco más, aparecerá una solución mágica sin riesgos.
Estrategias rápidas para salir del atasco
  • Aplica la regla del 70%: Toma la decisión cuando tengas el 70% de la información que crees necesitar. Esperar al 100% solo te hará perder tiempo.
  • Reduce las opciones a dos o tres: Si tienes cuatro o cinco alternativas, haz eliminatorias. Quédate solo con dos o tres  opciones finalistas y compáralas cara a cara.
  • Usa la regla 10-10-10: Pregúntate cómo te afectará esta decisión en 10 minutos, 10 meses y 10 años. Esto relativiza el impacto inmediato y reduce la ansiedad.
  • Mira la situación desde fuera : Piensa qué le aconsejarías a un amigo cercano si estuviera exactamente en tu misma situación. La distancia emocional da mucha claridad.
  • Elige la "buena opción" en vez de la "perfecta": El perfeccionismo es el mejor amigo del atasco. Busca una opción que sea suficientemente buena para avanzar y elige la opción que te de más paz.
Hay una cuestión de base que se presenta en la toma de decisiones , ya que afecta a nuestras  opciones. La mente humana tiene un problema de percepción, ya que no vemos la realidad sino las imágenes que la mente ha construido. Vivimos atrapados dentro de nuestros pensamientos, ideas y creencias. Pasamos más tiempo en nuestra cabeza que en la realidad, piénsalo un poco .
 
Existen una serie de ilusiones o creencias es decir,   pensamientos que tomamos como verdad absoluta) que nos hacen distorsionar la realidad, como por ejemplo la ilusión de la propiedad: Creemos que somos dueños de nuestra casa, nuestro coche,etc ,cuando en realidad nada nos pertenece, todo eso estuvo aquí antes que nosotros y se quedará aquí después de nosotros, no poseemos nada de manera definitiva , sólo lo  usamos durante un tiempo y cuanto mayor nos aferremos a esas cosas más miedo sentimos de perderlas, tu cuerpo tampoco es tuyo, no puedes controlar que no enferme y un día se deteriorará y morirá.
 
Otra ilusión que tenemos que nos hace distorsionar las cosas es la ilusión de la identidad, nos vemos como algo fijo estable en el cosmos cuando todo es cambiante. La ilusión de mi país, religión, cultura, mi grupo, mi historia nos hace ver las cosas desde esas perspectivas, incluso la ilusión de mi nombre (  yo no he visto ningún nombre en mi cuerpo) y además tenemos la ilusión del ego que quiere sentirse siempre bien, tener razón, sentirse especial, siempre buscando un enemigo con quien compararse para poder definirse. El ego te lleva a un infierno mental.
Tenemos que dejar de confundir nuestras ilusiones -creencias con la realidad.
 
El paraíso budista es ver las la realidad sin las distorsiones que hemos creado.
 
Cuando las creaciones de nuestra mente ocupan el lugar de la realidad no podemos tomar decisiones adecuadas.
Cada pensamiento que tenemos crea una imagen y la proyectamos sobre la realidad :Si tengo apego a alguien pienso que me pertenece para siempre, si tengo pensamientos de miedo veo peligros por todas partes, enemigos imaginarios             ( bacterias, vecinos, gobiernos, mala suerte) si tengo resentimiento, veo enemigos por todos lados,Y SI EL ENEMIGO NO ESTÁ FUERA? el enemigo son nuestros pensamientos, deseos y hábitos erróneos.
 
Para poder decidir bien tengo que tener todo esto en cuenta y preguntarme. Si lo que yo veo es la realidad ¿ Que es lo que ven los demás  
MEDITACIÓN. EL OBSERVADOR DE LAS EMOCIONES. 

No necesitas dejar la mente en blanco. El objetivo es separarte emocionalmente de las opciones para verlas con perspectiva
 Siéntate en una postura cómoda. Cierra los ojos y lleva toda tu atención a la respiración. Siente cómo entra y sale el aire. Si tu mente se va a la decisión, regresa suavemente a la respiración. 
 
Visualiza la Opción A : Imagina que ya has tomado la primera opción. Visualízate en ese escenario. No pienses en los pros y contras; siente tu cuerpo. ¿Hay opresión en el pecho, tensión en el cuello, o sientes liberación y ligereza? El cuerpo detecta tus valores profundos antes que la razón.
  
Visualiza la Opción B : Regresa un momento a la respiración para "limpiar el lienzo". Ahora, haz lo mismo con la segunda opción. Imagina que ya está hecho. ¿Qué responde tu cuerpo? ¿Hay rigidez, miedo paralizante o una calma incómoda?
 
 Visualiza la opción C si la hubiese y repite los pasos anteriores.  
VISIÓN PANORÁMICA: Imagínate a ti mismo sentado en una sala de cine desierta, mirando la pantalla. En la pantalla aparece un personaje que se parece a ti, atrapado en este dilema. Míralo con compasión. ¿Qué es lo más sensato y saludable que podría hacer ese personaje? Respira profundo tres veces, toma consciencia de tu entorno y abre los ojos.Cuando meditas antes de decidir, cambias radicalmente la actividad de tu cerebro
 
Una vez que acabes la meditación escribe de inmediato: No dejes que la mente lógica vuelva a enredar las cosas. Nada más abrir los ojos, apunta las sensaciones o ideas que hayan aparecido.
 
Recuerda que no tomar una decisión ya es una decisión. Si evitas decidir, estás permitiendo que el tiempo, el azar o las demás personas decidan el rumbo por ti.