Una tormenta en nuestra vida puede ser un momento de crisis o un. momento dificil e incertidumbre. Lo que denominamos crisis puede adoptar dos formas:
A. Se rompe con la situación estable que teníamos, despido, ruptura, pérdida de seres queridos, cambio de residencia, etc.
B. Nuestra vida esta estable, pero algo dentro de nosotros no esta bien.
Como afrontamos una crisis, dice mucho de como somos internamente, además las crisis pueden ayudarte a sacar lo mejor de ti, o lo peor si lo permites, siendo oportunidades para conocerte mas y cambiar tu manera de pensar y actuar.
Las crisis nos muestran que lo que hacías antes igual no vale ahora. Tus maneras antiguas no dan respuesta a lo que necesitas en este momento, pero nos aferramos a estas por no conocer otra forma. Son momentos que si los afrontas de manera diferente a como hasta ahora hiciste pueden cambiar tu vida a mejor. Puedes demostrar fortalezas y recursos que hasta ahora tu mismo desconocías.
La mala mar hace buenos marineros
“Bajo presión y durante anos, así es como se forman los diamantes”
La vida es un examen continuo. “Si no apruebas el examen, lo repites hasta que lo apruebas”. Es por eso, que nos preguntamos porque se repiten situaciones; Las malas parejas, malos trabajos, estar sin dinero, etc. porque no los solucionaste y se queda pendiente. Así de sencillo. Los momentos difíciles, pueden ser el mejor profesor que nos da lecciones en ocasiones muy duras, pero si lo aprovechas pueden enseñarte mucho.
La diferencia está en tener las herramientas y conocimiento interno para afrontarlos o entrar en la tormenta sin herramientas internas.
Para llegar a un momento de paz, tienes que pasar por situaciones complicadas, ir más allá, resistir, decirte a ti mismo “esto me hará mas fuerte, pasar esto no es agradable, pero cuando pase seré mas fuerte”. Si te das por vencido, pensando que conseguirás esa paz sin hacer nada, descubrirás que no la consigues.
Para superar o salir de una crisis puede que tengas que cambiar tu manera de pensar o tu vida y pasar a otros mares en los que navegar. En ocasiones “salir de una situación” implica que nunca volverás a la situación anterior, saldrás, pero a un sitio diferente del que venías. Aferrarse al pasado para salir de la crisis NO es una opción, aunque a ti te lo parezca. En otras ocasiones, el hecho de cambiar en si mismo puede ser lo que ocasiona una crisis. Por ejemplo, te ves obligado a cambiar de tipo de trabajo, pasas de estar en pareja a solo.
Salir de una crisis es manejar tus habilidades personales para moverte entre las olas que, en este caso, pueden ser los diferentes problemas que surgen, dudas de tu capacidad para seguir adelante, pérdida de confianza, rabia, dolor, ansiedad, son las olas emocionales, ese sube y baja emocional, por el que un día estas mal, al siguiente medio bien, y al otro peor. Son estas olas que como no aprendas a manejar te arrollaran y provocarán que no salgas, quedando atrapado en esos vaivenes, confundido por una cantidad de pensamientos y emociones que paralizan o te hacen perder mucha energía, agotándote y dándote esa sensación de cansancio continua.
Lo que piensas sobre una situación es una decisión que tomas, no algo impuesto por las circunstancias. Si quieres manejar situaciones difíciles, es importante, separar los efectos de sus causas. Lo importante ante una situación no es qué paso, sino cómo se llego a ella. El agua te ha llegado al cuello, estas en un momento que necesitas todas tus energías para salir adelante, no las pierdas en buscar culpables, ni culpabilizarte. Cuando estés en un mejor momento puedes analizarlo con calma, seguramente la distancia te hará ver las cosas de otra manera. Es muy diferente navegar una tormenta que pasarla aferrado a una tabla, rogando no hundirte y deseando volver a tu zona de tranquilidad. Eres tú el que siempre decide como vas a afrontar la tormenta si poniendo vista al frente o cerrando los ojos y yendo a la deriva..
Cuando te enfrentas a las situaciones difíciles, vas a notar como tu poder personal crece, se produce un cambio en ti, una mayor confianza y las abordas con mas tranquilidad. Cuando huyes, cuando retrocedes en la vida y no las afrontas, esto te quita poder personal, le estas diciendo a tu mente, a ti mismo, que no puedes, lo cual te va a entrenar tu mente para abandonar mas rápido la próxima vez, todo en esta vida se entrena hasta el fracaso.
Deja de quejarte, recuerda que cada vez que te quejas, estas enfocándote en eso que te molesta o incomoda pero no estas dando ninguna solución, no estas aportando nada para cambiarlo y muchas veces es una llamada de atención para que te hagan caso.
Cuando nos quejamos estamos dando el mensaje no sólo de que algo nos molesta sino que no podemos, que algo nos supera. Vigilar tus quejas, es una de las acciones que, con un poco de atención, te va a hacer muy consciente, canalizando adecuadamente tu energía además de reducir tus pensamientos negativos.
Imaginamos una vida en la que conseguiremos todo lo que deseamos, tendremos una salud perfecta y nos sentiremos siempre bien. Pensamos en nuestra vida como una continua progresión, en la que todo mejora día a día. Esto es en parte porque la sociedad y las películas, así nos lo dicen y porque no nos gusta pensar en que nuestro futuro va a ser peor, que un día seremos viejos, nuestra salud mermará y perderemos nuestros a seres queridos. Es parte de nuestro diseño como humanos pensar que el futuro será mejor siempre, porque pensar lo contrario nos deprime, nos hace pensar: “para qué voy a hacer esto, si no voy a conseguir nada”. Soñamos con conseguir todo y que ademas, se haga fácilmente.
Esta en nuestro ADN evitar el dolor; nuestro cuerpo, tiene sensores por toda la piel, los humanos somos de los animales que mas sensores tenemos para detectar el dolor, calor, frío, en definitiva, nuestro cuerpo y mente están diseñados para evitar el dolor y el sufrimiento, pero estos existen y son tan reales como la felicidad y el bienestar. En nuestro mundo moderno se nos ha enseñado a que todo sea fácil.
La lluvia me encanta, siempre que no me moje.
La vida es lo que une dos puntos, el nacimiento y la muerte, para muchos son palabras duras, pero la verdad es que tenemos pocas certezas en la vida; el hecho de que nacemos y moriremos es una de ellas, la gran incógnita de nuestra vida es lo que pasa entre estos dos puntos, es el libro en blanco que tenemos que escribir día a día.
Si tarde o temprano lo perderemos todo es mejor que sepamos apreciar y disfrutar de lo bueno , ahora que lo tenemos y soltarlo cuando llegue la hora.
¿Estas fuerte para afrontar lo que viene? En los momentos difíciles, es cuando te das cuenta de que necesitas el autocontrol, el pensamiento positivo, la capacidad de expresarte y conectar con otros, la gestión de tus emociones y resolución de problemas, habilidades que te ayudarán a manejarte en momentos complicados.
Una manera muy sencilla de integrar tu pasado es dar las gracias. Así de sencillo, porque cuando das las gracias por esa situación que pasaste mal, estas integrándola, aceptando que es parte de tu pasado al igual que los momentos buenos. No es dar las gracias, porque te hicieran daño o porque sufrieras, sino porque pese a ese daño, hoy estas aquí y sigues adelante en la vida. Porque pese a todo hoy sigues en pie y has decidido que tu pasado no determina tu futuro.
Piensa en lo que has aprendido de cada situación desagradable , porque cuando sacas un aprendizaje ledas un sentido a ese sufrimiento , tu pasado te aporta algo, (normalmente te sitúa en la realidad pura y desnuda) y te ayuda a vivir mas lúcida y conscientemente tu presente,
El futuro no existe solo pasa en tu imaginación. La imaginación es una herramienta muy poderosa, pero cuando va de la mano del miedo, nos hace sufrir porque empezamos anticipar consecuencias catastróficas, vemos un futuro en el que solo pasa lo peor pero el futuro no existe, no ha pasado, no esta ocurriendo, el futuro es mañana, o pasado mañana o dentro de un mes. Estamos sufriendo por algo que no ha pasado,estamos imaginándolo, pero no es real, métete esto en la cabeza, “NO ES REAL”.
Una de las características mas importantes de nuestra mente es que no distingue lo real de lo imaginado. Si, nuestra mente tanto si esta viendo un animal que nos viene a atacar,como si imagina lo mismo, va a poner los mecanismos de defensa en marcha. La conclusión entonces es que cuando imaginas un futuro en el que te pasan cosas malas, tu cerebro sufre igual que si te estuvieran pasando.
Todos tenemos, por muy pequeño que sea, un ámbito de actuación que depende exclusivamente de nosotros. Todos somos capitanes y turistas en nuestra vida, en unas áreas puedes ser el capitán, por ejemplo, diriges una empresa, pero cuando vas a un restaurante a comer, eres un turista. La vida siempre tiene esa dualidad, estás al mando o eres dirigido.
El entorno te afecta, pero no te define, no puede ser lo único que determine tu situación.
Pasar de estar en una situación en calma, a tener que lidiar con crisis, puede ser progresivo pero otras veces es repentino. En esos momentos es cuando necesitas estar en forma. Superarlo va a exigir lo mejor de ti y seras el capitán de tu barco. Si no asumes tu vida como tuya y haces algo para cambiarla, serás como esa persona que ve como el barco comienza a hundirse al entrar el agua por todos lados y lo único que hace es esperar a que la rescaten ¿Pero y si no viene nadie? Esto, desafortunadamente es lo que suele ocurrir, que nadie viene a salvarnos.
El poder personal es la capacidad de tomar decisiones propias para hacer que nuestra vida funcione, siendo conscientes de lo que depende de mi y lo que depende del exterior, de lo que esta en mi área de influencia y de lo que no . Todos tenemos poder personal. Sólo el hecho de ser consciente te hace recuperar parte de ese poder, porque siempre el primer paso es la consciencia, el saber en que punto estás y así podrás decidir adonde quieres llegar.
La posición que ocupamos en una situación cambia mucho como la sentimos internamente y siempre eres tú el que decide si estas por encima de la situación o por debajo. La forma en que afrontas un problema va a modificar mucho tu respuesta ante él. Si te sitúas en el centro, en el ojo del huracán como suele decirse, tu respuesta es muy diferente ya que no te has dejado arrastrar por las circunstancias.
Desde fuera las cosas se ven más fácilmente. Somos muy buenos aconsejando, más que haciéndolo nosotros. Por eso mirar tus propios problemas como si le pasaran a otro, verlos desde lejos, sin pensar que las consecuencias terroríficas, que vienen a tu mente y el miedo a las consecuencias, te ayudara a ver con más claridad, analiza tu situación como si le pasara a otro, así de sencillo, como todo es practica.
El estar inmerso en una crisis, nos quita mucha perspectiva ¿Cuándo somos capaces detener esa perspectiva? normalmente cuando pasa el tiempo, cuando puedes pensar sobre algo con el suficiente desapego, sin que las emociones te controlen, es cuando piensas, si hubiera hecho esto, dicho esto, o no era para tanto; seguramente en este momento si pasa lo mismo, sabrías como reaccionar o le pondrías remedio mucho mas rápido que antes. Como puedes ver, es cuestión de perspectiva, como se suele decir “el tiempo lo cura todo”, pero no es el tiempo en sí mismo, sino el cambio en nuestra manera de enfocar la situación, cuando estamos implicados emocionalmente sube el volumen del dramatismo, con el paso del tiempo las emociones están más “calmadas”.
Tendemos a dejarnos afectar por personas o situaciones, lo que hace que nuestros mecanismos de supervivencia o miedo se pongan en marcha. En esos momentos, dejamos el timón de nuestra mente a las emociones. Justo en los peores momentos es cuando debemos tener perspectiva. Ver desde la ventana, alejarte y mirar una situación en toda su amplitud, es cuando puedes apreciar la belleza de una tormenta, en nuestro caso, ver con perspectiva, con mas claridad. Es dificil anular las emociones pero no puedes dejar que la pena, ira, miedo, te dominen, porque entonces no es tu mente consciente quien lleva el timón de tu vida la cual es necesaria para ver tu situación y buscar posibles soluciones.
Tienes que distinguir claramente cual es tu zona de influencia y lo que se queda fuera para saber si tienes que cambiar las cosas o eres tu el que tiene que cambiar..Somos uno en un mundo con mas de 9.000 millones de personas, por muy importante que nos creamos no dejamos de ser una persona entre muchos. Pero no quiere decir que no podamos hacer cosas grandes, puedes influir a tu alrededor por poco que sea, ese trocito es tuyo y tu responsabilidad. Cuantas veces te preocupas por aquello que no puedes cambiar y esta fuera de tu alcance. Pensamos en lo mal que esta nuestro país, la economía, las relaciones personales..
“No puedes cambiar las olas, pero si que puedes nadar para pasarlas de la mejor manera que puedas”
Da lo mejor de ti, haz todo lo que esté en tu mano, una vez lo hayas hecho olvídate del resultado. Si puedes hacer algo, hazlo; si no puedes, no te preocupes”, Si esto lo interiorizas no te preocuparas, sino que te ocuparas de aquello que puedes hacer.
Cuando nos encontramos en situaciones complicadas, normalmente perdemos de vista las opciones, tendemos a no ver las diferentes alternativas, todo nos parece peligroso y que sin remedio nos dirigimos al peor de los escenarios, es en estos momentos cuando necesitas observar las cosas de manera panorámica viendo la situación desde un punto de vista mas amplio y situándolas en el esquema general de la vida.
Recuerda que en lo que pones el foco, a lo que le dedicas tiempo y energía vas a conseguir que salga adelante. La dispersión del foco es uno de los caminos mas seguros para no conseguir nada, al menos con un resultado optimo. Pon un rumbo a tu barco y no navegues a la deriva. Aprende a enfocar tu atención en lo que es importante para ti, ya que a lo que dedicas atención es lo que crece, mientras que a lo que no, tiende a disminuir.
“Si no te pones metas, otra persona las pondrá por ti”. .Y no olvides que “lo que obtienes al alcanzar tus metas, es menos importante que en lo que te conviertes consiguiéndolas”
Las ideas básicas que tienes que tener en cuenta son:
1. La tormenta no siempre es el problema
Una de las ideas más potentes es que no podemos controlar el mar, pero sí podemos aprender a navegarlo.
En la vida ocurre lo mismo: no controlamos las pérdidas, los cambios, el rechazo, los problemas económicos o las decisiones de otras personas. Lo que sí podemos trabajar es cómo reaccionamos ante ellos.
La calma no es ausencia de problemas; es aprender a mantener el rumbo cuando aparecen.
🌊 2. “La mala mar hace buenos marineros”
La adversidad puede convertirse en entrenamiento.
Un marinero que únicamente ha navegado con el mar tranquilo no sabe realmente de lo que es capaz. Las tormentas desarrollan habilidades que la comodidad nunca nos obliga a desarrollar: resistencia, paciencia, criterio y capacidad de tomar decisiones bajo presión.
La pregunta cambia de:
“¿Por qué me está pasando esto?”a:“¿Qué puedo aprender de esto que me sirva para la próxima tormenta?”
🧭 3. Hay que tener un rumbo
Cuando estás perdido en el mar, remar más fuerte no necesariamente te acerca a tierra. Primero necesitas saber hacia dónde quieres ir.
Aplicado a la vida:
- ¿Qué tipo de persona quiero ser?
- ¿Qué quiero conseguir?
- ¿Qué cosas son realmente importantes para mí?
- ¿Qué estoy haciendo hoy que me acerca a ello?
Tener un rumbo permite atravesar momentos difíciles sin que cada problema decida por ti.
⚓ 4. No puedes detener las olas, pero puedes aprender a navegar
A veces gastamos una enorme cantidad de energía intentando conseguir que la realidad sea diferente de lo que es. Pero determinadas circunstancias simplemente están fuera de nuestro control.
La alternativa es trabajar sobre aquello que sí depende de nosotros:
situación → interpretación → respuesta
No siempre podemos elegir la situación, pero sí podemos intentar elegir nuestra respuesta.
🌪️ 5. Las tormentas también pasan
Cuando estás dentro de una tormenta parece que va a durar para siempre.
Pero una característica de las tormentas es precisamente que cambian. El estado emocional de hoy no necesariamente será el de dentro de seis meses.
Por eso, en momentos complicados puede ser útil pensar:
“No tengo que solucionar toda mi vida hoy. Solo tengo que mantener el barco a flote y seguir navegando.”
🛶 6. No necesitas un mar perfecto para avanzar
Esperar a que desaparezcan todos los problemas antes de actuar puede convertirse en una trampa.
Puedes avanzar con miedo, con dudas, con incertidumbre y sin tener todo resuelto.
El buen marinero no espera a que desaparezca el viento: aprende a utilizarlo.
🧠 7. La experiencia de las tormentas se acumula
Después de superar una situación difícil, no vuelves exactamente al mismo punto.
Te llevas conocimiento:
“Ya pasé por algo parecido y sobreviví.”
Enrique Delgadillo





















