EL POZO

En su escrito" De Profundis "Oscar Wilde escribe estas palabras que son adecuadas para  hacernos reflexionar : “El placer es una fantasía efímera. La única realidad es el sufrimiento, el sufrimiento a diferencia del placer no lleva máscara : Detrás del placer puede encontrarse el dolor pero detrás del dolor sólo hay dolor. El dolor está en el fondo de todo. 

 El sufrimiento es una revelación, nos hace ver las cosas de otra manera. Hay muchas lecciones ocultas en el dolor, el dolor es la suprema emoción. Por último  añade :  Para convertir tu dolor en paz la única alternativa es aceptarlo todo”.


Cuando nos ocurre algo grave ya nunca volvemos a ser los mismos, lo primero que sucede es que empezamos a ser conscientes de que no sólo nosotros sufrimos  sino que hay personas en un infierno más grande que el nuestro.

El  simil del pozo nos sirve  para ver en que nivel de sufrimiento uno se encuentra:

1 nivel.- He caído en el pozo pero puedo ver la boca del pozo, con un poco de esfuerzo puedo salir a la superficie.

2.-He caído pero sólo veo oscuridad.

3.- Toco el fondo oscuro y húmedo del pozo.

En estos dos últimas situaciones yo tengo que ser la luz que me ilumine hacia la salida  del pozo, nada ni nadie va a sacarnos de él.

 Caer en el pozo algunas veces a lo largo de la vida es totalmente normal, el problema es quedarse a vivir en el pozo y no esforzarse por salir, hay muchos beneficios secundarios de vivir en el pozo como no esforzarse ni luchar o no tomar decisiones. Ir a la deriva a veces es más cómodo que tomar las riendas de tu mente y de tu vida.

 

Los golpes y sufrimientos de la vida pueden elevar tu nivel de consciencia

 

 El sufrimiento no está en las cosas, es la mente la que lo fabrica al resistirnos al dolor.

 La enfermedad puede ser un camino de autodescubrimiento y perfeccionamiento, nos entrena para mayores problemas que tarde o temprano nos sucederán, o ¿Es que crees que nunca vas a estar en un hospital o que no vas a oír nunca un diagnóstico sobre una enfermedad incurable?

 

Todos somos iguales en cuanto a que el sufrimiento llame a nuestra puerta, lo que me define como ser humano es lo que yo hago con mi sufrimiento

 

Acepta lo que venga en tu vida y no lo rechaces, la paz se encuentra en el Si

 

Pregúntate ¿ Desde que parte de mi estoy respondiendo a la situación: Desde el miedo, la ira, la preocupación? . Otra pregunta que nos sitúa en las coordenadas adecuadas es ¿ Estoy actuando ante esta situación dolorosa desde la mejor versión de mi mismo?

 Deja de pelear contra la realidad, haz las paces con tu dolor, aprende de él y no lo conviertas en sufrimiento.

 

Los que hemos estado en el fondo del pozo, del abismo , hemos aprendido que
siempre se puede seguir cayendo, pero también que esa esa caída puede convertirse en vuelo si tú lo decides.

El pozo representa las partes de nosotros que necesitan trabajo interior.

 Las emociones que se sienten cuando entramos en el abismo son : Miedo, tristeza, soledad, aislamiento, culpa, sensación de vacío,desesperación , preguntas sobre el sentido de la vida.

    Para salir del pozo, túnel ,abismo, como sea que lo llames es necesario:

    Reconocer: “Estoy en el abismo”

  • El primer paso es dejar de negar lo que ocurre.

  • En lugar de luchar contra la experiencia, se empieza a observar:

  • ¿Qué estoy sintiendo realmente?

  • ¿Qué parte de mi vida me está pidiendo atención?

  • ¿Qué dolor he estado evitando?

  • ¿Que me está pidiendo la vida que haga?

    Reconocer y aceptar la emoción: no negar lo que sientes, sino observarlo y comprenderlo.La aceptación no significa resignarse; significa mirar la realidad con honestidad.

    Ponle una etiqueta a lo que sucede. Lo que tiene nombre es más fácil de manejar que no lo que tiene: Me siento perdido, solo, agotado, estoy preocupado ( recuerda que la preocupación es una forma de miedo)

    Busca una utilidad a lo que te sucede .Seguro que hay algún aspecto positivo en tu situación.

    Esfuérzate por estar por encima de las circunstancias ( cuando la marea sube el barco flota), no es la primera vez que has estado en el pozo, túnel o abismo y has salido, ahora también lo harás.

    Busca un contacto humano cálido . Hablar con un amigo para contarle como te sientes aunque no pueda hacer nada, te hará bien.

Haz hoy algo que esté en tu control. Ordenar la casa, el escritorio, el jardín, caminar, llevar un diario expresando lo que sientes o terminar una pequeña tarea puede hacerte sentir que estás recuperando el control

    No tomes decisiones importantes en un momento de máximo dolor ya que puedes  equivocarte  fácilmente si estás alterado emocionalmente.

 

Considera que te encuentras en una etapa de crisis interior debido a que no puedes manejar tu dolor. En realidad es una crisis del ego porque  te produce sufrimiento cada vez que las cosas no son como él quiere. La estrategia adecuada en vez de hundirnos es desarrollar aceptación, estar presentes y no intentar huir del dolor ( a veces refugiándonos en paraísos artificiales como el alcohol o la comida o las compras compulsivas) y lo más importante : Desarrollar una confianza básica en que pase lo que pase saldrás adelante.

Desde esta mirada, atravesar un abismo emocional puede implicar preguntas
como:

  • ¿Qué parte de mí necesita ser escuchada?

  • ¿Qué estoy intentando controlar que necesito soltar?

  • ¿cuales son mis valores , incluso en medio del dolor?

Considera estar en el abismo como un viaje interior: Un momento en el que las viejas formas de vivir, pensar o identificarse ya no te funcionan y te ves obligado a mirar hacia dentro.

El sufrimiento puede convertirse en una puerta hacia una comprensión más profunda de nosotros mismos..

Una pregunta clave sería:
          “¿Qué intenta mostrarme este dolor sobre mí mismo?”

Probablemente es que estás exigiendo a la vida que las cosas sean de una manera diferente de lo que son.

El abismo suele destapar emociones que estaban escondidas y pueden ayudarte a  conocerte más profundamente. Pregúntate ¿ Qué viejas heridas se han abierto? ¿Qué miedos tengo? ¿Qué necesito perdonar o perdonarme? 

        Pregúntate a menudo ¿ Qué me está quitando mi paz?

Cuando sales del pozo ya no eres exactamente la misma persona que entró, has aprendido que no podemos controlar todo, ni ser siempre fuerte , ni tener todas las respuestas, sino que has aprendido a confiar en ti aceptando que eres vulnerable.

El abismo te muestra al desnudo como eres, te quita tu máscara  y por eso no nos gusta pero te hace enfrentarte a ti mismo , crecer y aprender a desidentificarte:

“Estoy sintiendo tristeza, pero yo no soy únicamente mi tristeza.”

“Estoy sintiendo miedo, pero yo no soy únicamente mi miedo.”

Se empieza a distinguir entre la experiencia que ocurre dentro de nosotros y la conciencia que observa esa experiencia. Se va desarrollando el testigo de la mente.

Se sale del abismo y se siente que ha algo cambiado: Te vuelves más humilde, con mayor empatía y compasión, has redefinido tus prioridades, has soltado lastres, te conoces mejor...

El dolor no desaparece necesariamente, pero cambia la relación que tenemos con él.

Después del descenso viene el ascenso: Una nueva manera de vivir

Una persona que ha atravesado un proceso profundo puede descubrir:

  • que tiene más fuerza de la que creía, que se tiene a sí mismo.

  • que puede aceptar la incertidumbre y el caos

  • que sus heridas también pueden convertirse en fuentes de comprensión de la realidad y de autodesarrollo.

  • que la conexión con otros seres humanos es esencial.

La última etapa es volver a la vida cotidiana con una nueva mirada.

La persona puede descubrir más paz ante la incertidumbre, más autenticidad, una relación diferente con el dolor y mayor conexión con los demás.

El abismo deja de ser solo un lugar oscuro y se convierte en una fuente de aprendizaje.

Una frase que resume este camino sería:“Bajo a las profundidades de mí mismo para encontrar aquello que tengo que cambiar en mi vida .”



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